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#25Nov Día internacional para eliminar violencia contra la mujer: recomendaciones de la Cedaw más vigentes que nunca

Naciones Unidas mantiene activa la campaña ÚNETE, para generar mayor conciencia pública e incrementar la voluntad política y los recursos asignados a prevenir, responder y sancionar la violencia contra las mujeres

La violencia contra las mujeres y las niñas sigue siendo la violación de los derechos humanos más extendida de todo el mundo. Se estima que 736 millones de mujeres —casi una de cada tres— han sufrido violencia física o sexual por parte de la pareja, violencia sexual fuera de la pareja, o ambas formas, al menos una vez en su vida. 

Más de cuatro de cada cinco mujeres y niñas (el 86 %) viven en países sin una sólida protección legal o en países que no disponen fácilmente de los datos.  Estos datos expuestos en el portal ONU Mujeres no incluyen el acoso sexual. 

Las tasas de depresión, trastornos de ansiedad, embarazos no deseados, infecciones de transmisión sexual y VIH son más elevadas entre las mujeres que han experimentado violencia que entre las que no la han sufrido, al igual que ocurre con muchos otros problemas de salud que pueden perdurar una vez que ha cesado la violencia.

La mayoría de los actos de violencia contra las mujeres son perpetrados por sus esposos o parejas actuales o anteriores. Más de 640 millones de mujeres de 15 años o más (el 26 % del total) han sido objeto de violencia por parte de su pareja.

De aquellas que han mantenido una relación, casi una de cada cuatro adolescentes de 15 a 19 años (el 24 %) ha sufrido violencia física o sexual por parte de su cónyuge o pareja. El 16 % de las jóvenes de 15 a 24 años experimentó este tipo de violencia en los últimos 12 meses, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

¿Qué pasa en Venezuela?

Como nación, Venezuela está muy lejos de erradicar este flagelo y lejos de cumplir con las metas de la Agenda 2030.  

De hecho, la disponibilidad de datos sobre la violencia contra las mujeres y las niñas, está en manos de organizaciones no gubernametnales que han mejorado manera considerable, en los últimos años, la forma de documentar la incidencia de estos tipos de violencia.

El reciente informe de La Red de Mujeres Constructoras de Paz titulado “Las más jóvenes, las más vulneradas: el impacto de la crisis venezolana en las mujeres entre 18 y 24 años”, reseña cifras de violencia, con enfoque de género.

A través de la encuesta realizada a 1.112 mujeres de varias regiones del país comprobaron que cuatro de cada 10 mujeres se identificó como víctima de violencia de género, siendo la violencia psicológica la que más las afecta, impactando a 87 % de las encuestadas. Seguidamente fue la violencia física, que tuvo 41 % de las respuestas, y la violencia económica con 24 %.

Ya a mediados de este año el Comité de la Convención para la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (Cedaw, por sus siglas en inglés) observó que en Venezuela el Estado no cumple “con sus obligaciones internacionales en materia de erradicación de la discriminación y otras formas de violencias contra las mujeres”.

En sus conclusiones presentadas solicitaron la modificación del artículo penal que prohíbe el aborto y pidieron al Estado venezolano detener inmediatamente las jornadas de esterilización quirúrgica.

Las expertas destacaron la persistencia de feminicidios, desapariciones y violencia psicológica y sexual contra mujeres y niñas y la falta de un protocolo con perspectiva de género para la investigación de femicidios, crímenes de odio y otras formas de violencia de género contra mujeres LBTI.

También recomendaron reconsiderar la salida del Sistema Interamericano, expresaron preocupación sobre el impacto del Arco Minero y la explotación sexual y casos de esclavitud moderna que allí se registran.

Instaron al Estado a fortalecer y aplicar las medidas para proteger a las defensoras de los derechos humanos, las mujeres periodistas y las mujeres de la oposición activistas políticos contra el hostigamiento, la intimidación y las represalias, y castigar adecuadamente autores de tales actos, incluidos los funcionarios públicos.

La Cedaw en su análisis reconoció que las mujeres en Venezuela no cuentan con una política de prevención y protección ante las distintas formas de discriminación y que enfrentan múltiples obstáculos para acceder a un sistema de justicia, que hoy perpetúa el patrón de impunidad ante los casos de violencia basada en el género (VBG).

En el caso específico de Venezuela, el Observatorio Digital de Femicidios del Centro de Justicia y Paz (Cepaz), en lo que va de año, ha documentado 184 femicidios consumados y 100 en grado de frustración.

Destacó además que las mujeres en Venezuela sufren el impacto desproporcionado de la crisis multidimensional y la emergencia humanitaria compleja que atraviesa el país, lo cual afecta directamente en asuntos como la salud, el empleo, la educación, el acceso a espacios de participación y toma de decisiones, entre otros aspectos. 

Al estar marcada esta omisión por parte del Estado, que no garantiza el ejercicio igualitario de derechos entre hombres y mujeres, se sostienen los actos de discriminación y las formas de violencias.

¿Qué hacer?

Naciones Unidas dice que pese a la dimensión del problema y a estas tendencias preocupantes, los compromisos económicos para prevenir la violencia siguen siendo limitados.

No obstante, para este 25 de noviembre, Día Internacional para eliminar la violencia contra la mujer, activa la campaña ÚNETE para poner fin a la violencia contra las mujeres y niñas, y para generar mayor conciencia pública e incrementar la voluntad política y los recursos asignados a prevenir, responder y sancionar la violencia contra las mujeres. 

En consonancia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible ODS, insiste en el hecho de que resulta fundamental invertir en la prevención de este tipo de violencia, con el fin de lograr la igualdad de género de aquí a 2030.  

Esto se traduce en acciones como:

  • aumentar el liderazgo y la participación de las mujeres;
  • poner fin a la violencia contra las mujeres;
  • implicar a las mujeres en todos los aspectos de los procesos de paz y seguridad;
  • mejorar el empoderamiento económico de las mujeres;
  • y hacer de la igualdad de género un aspecto central en la planificación y la elaboración de presupuestos nacionales para el desarrollo.

Para ello, las Naciones Unidas está haciendo un llamado a la acción de los gobiernos, sociedad civil, organizaciones de mujeres, jóvenes, sector privado, artistas, medios de comunicación, hombres y mujeres, niños y niñas, para romper el silencio y sumar esfuerzos para prevenir y eliminar la violencia y la discriminación hacia las mujeres y niñas.