Una declaratoria de emergencia es la antesala al Día del Maestro

Desde Sinergia reconocemos la labor de los docentes en su día, recordando una de las reflexiones del maestro Luis Beltrán Pietro Figueroa: “Educar es, por encima de todo, formar una conciencia, crear un espíritu, señalar un rumbo y a veces el que señala el rumbo, no ha recorrido el cambio, pero sabe a dónde va”.

En Venezuela este 15 de enero se conmemora el Día del Maestro, una oportunidad para reflexionar sobre lo que se ha avanzado, o no, en materia educativa.

Un mensaje claro es el que ha estado dando el sector durante esta última década, en el que se resalta que en el país no se están alcanzando los estándares mínimos de competencia en áreas como lectura y matemáticas, y que la matriculación ha bajado considerablemente.

De acuerdo con el Diagnóstico Educativo de Venezuela, hecho por un consorcio de investigación encabezado por DevTech Systems, (firma que contó con el apoyo de Anova Policy Research, el Centro de Innovación Educativa de la UCAB y la Fundación Carvajal de Colombia), para 2021 la población estudiantil de primaria y bachillerato era de 6,5 millones en comparación con los 7,71 millones que estaban inscritos en el sistema en el año 2018.

Esto quiere decir que, en los últimos tres años, el número de alumnos se redujo 15,6 %: 1,21 millones de niños y adolescentes abandonaron las aulas (unos 400 mil por año), dice la investigación.

En cuanto al número de docentes, la cifra también es preocupante, de acuerdo a la investigación. Para ese año escolar la plantilla total fue de 502.700 maestros, es decir, 166 mil profesores menos (-25%) que los que 699 mil que trabajaban en las escuelas y liceos del país para el año 2018.

“Tanto en el caso de los alumnos como de los profesores, poco más de 40 % de los que desertaron emigraron del país. El resto permanece en Venezuela”, se lee en el documento que además reveló datos sobre la infraestructura escolar: tres de cada 10 colegios (31,4 %) tienen al menos cuatro carencias esenciales.

Las más comunes (de carácter agudo) son los servicios de salud (93,7 %), internet (85,7%), salas de teatro o música (84,9 %), laboratorios (79,6 %), electricidad (69,9 %), agua (56,6 %), canchas (46,8 %) y salones (17,6 %).

Más crisis

Con todo este contexto como antesala, Nancy Hernández, profesora, integrante del consejo consultivo de la Federación Nacional de Sociedades de Padres y Representantes, Fenasopadres, advierte que 2023 inicia con una situación todavía mucho más grave que la que culminamos en el diciembre pasado.

“En materia educativa, particularmente en el subsistema de educación básica, las carencias fundamentales no son solamente de infraestructura y dotación, sino de docentes calificados, hacen más palpable la pérdida de generaciones, (pudiéramos hablar ya de una segunda generación, después desde 1999 hasta hoy), qué no adquirido los aprendizajes necesarios para incorporarse a un trabajo productivo o proseguir exitosamente su formación en educación superior”.

Esta situación, dice, llevó a gremios y organizaciones de la sociedad civil a solicitar la declaratoria por parte de la Asamblea Nacional en el año 2018 de la emergencia humanitaria compleja (EHC) en educación, tanto en el subsistema de educación básica como en el sector universitario.
En este punto agregó las terribles consecuencias ocasionadas por la pandemia generada por el COVID-19, la cual paralizó prácticamente todo el sistema de enseñanza durante más de 2 años académicos.

“Las movilizaciones de los gremios docentes, acompañados de otros trabajadores de sector educativo, así como de padres y representantes, es la consecuencia directa de no haber escuchado las demandas de este sector antes, durante y post pandemia. Hoy los docentes reclaman no solamente salarios acordes con su ámbito de profesionalización, sino las condiciones en las cuales se está dando el hecho educativo en las instituciones que dependen del Estado venezolano, es decir, las escuelas y liceos oficiales”.

Sostiene que, si no hay condiciones de infraestructura y de dotación de equipamiento, tanto de mobiliario como de textos escolares, si no funcionan los laboratorios en educación media, si no está el programa de alimentación escolar (PAE), “no solo se están violando flagrantemente los derechos laborales de los educadores, sino que se está violando abierta, persistente y sistemáticamente el derecho a la educación”.

En emergencia

Toda su argumentación la recoge la Federación Venezolana de Maestros, en un comunicado reciente declara una emergencia nacional, ante la problemática de los trabajadores del sector educativo, ocasionada por la política económica del ejecutivo Nacional, por el retardo en la firma de la Tercera Convención Colectiva Única y Unitaria y el incumplimiento de los compromisos contractuales y acuerdos por parte del Ministerio del Poder Popular para la Educación.

Reclaman que la convención colectiva no se ha firmado “porque hasta ahora no ha habido voluntad por parte de los representantes del Gobierno nacional y, por ende, no se han aprobado las cláusulas que tienen incidencia salarial ni hay garantías sobre beneficios para la seguridad social, pues éste representado por el Ministerio del Poder Popular para la Educación alega no tener dinero para firmar una convención colectiva que dignifique al trabajador del sector educativo, que para nosotros en la FVM, se traduce en el cumplimiento del artículo 91 de la Constitución Nacional”.

En consecuencia, hay un evidente malestar general del sector educativo y de toda la clase trabajadora que se ha acrecentado desde diciembre de 2022 y que se ha estado materializando con acciones de calle durante la segunda semana del mes de enero.

“Los docentes tenemos derecho a manifestar nuestro descontento ejerciendo el legítimo derecho a la protesta pacífica, tal y como lo dispone el artículo 68 de la Constitución, Igualmente consideramos que debemos coordinar y organizar la lucha de forma unitaria en alianza con otros sectores laborales del país, pues el drama del salario y de las condiciones laborales, las padecemos todos los trabajadores venezolanos”, acuerda la FVM, al tiempo que aclara que no ha hecho un llamado huelga.

Todo lo anterior empaña, como país, el alcance con éxito de los ODS, específicamente el número 4, que hace un llamado a garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida.

No obstante, en Venezuela los gremios han mostrado compromiso para consolidar la lucha por un país justo, libre, con valores y principios democráticos, en donde uno de los derechos plenos sea la educación.

Por eso desde Sinergia reconocemos la labor de los docentes en su día, recordando una de las reflexiones del maestro Luis Beltrán Pietro Figueroa: “Educar es, por encima de todo, formar una conciencia, crear un espíritu, señalar un rumbo y a veces el que señala el rumbo, no ha recorrido el cambio, pero sabe a dónde va”.

Publicado por Sinergia.

Publicado el 15  de enero de 2023

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