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Día Internacional del Migrante: cuando dejarlo todo atrás es la opción para sobrevivir

Acnur (la agencia de la ONU para los refugiados) señala, en el caso venezolano, “las personas continúan saliendo para huir de la violencia, la inseguridad, las amenazas, y la falta de alimentos, medicinas y servicios esenciales”; y calcula 7.1 de personas refugiadas y migrantes de Venezuela en todo el mundo.

Hijos que se fueron, padres, madres, hermanos, amigos. Millones en el mundo se han desplazado internamente o cruzado las fronteras buscando un futuro mejor, sin saber los obstáculos, los desafíos, soportando los dolores del desarraigo, dejando todo atrás, principalmente familias desestructuradas.

La Organización Internacional de Migrantes (OIM) dice que, en años recientes, los conflictos, la inseguridad y los efectos del cambio climático han contribuido en gran medida a los movimientos forzosos dentro de los países o a través de las fronteras: más de 59 millones fueron personas internamente desplazadas a finales de 2021.

El 25 de septiembre de 2015, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que compromete a los Estados Miembro a erradicar la pobreza en todas sus formas y dimensiones, incluyendo a los refugiados, desplazados internos y migrantes.

En la Agenda 2030, los Estados Miembro reconocen expresamente que “la migración internacional […] requiere respuestas coherentes e integrales, y se compromete a cooperar internacionalmente para garantizar una migración segura, ordenada y regular que implique el pleno respeto de los derechos humanos y el trato humano a migrantes, independientemente del estado migratorio de los refugiados y de las personas desplazadas”.

Venezuela se fragmenta

Acnur (la agencia de la ONU para los refugiados) señala, en el caso venezolano, “las personas continúan saliendo para huir de la violencia, la inseguridad, las amenazas, y la falta de alimentos, medicinas y servicios esenciales”; y calcula 7.1 de personas refugiadas y migrantes de Venezuela en todo el mundo.

Uno de ellos Vicente (se reserva su apellido) quien salió hace cuatro años y se fue a Bogotá desesperado por la escasez de medicinas, en especial de antirretrovirales, pues es portador de VIH.

Otra Ana Díaz, quien migró a Perú y desde allá mandan dinero para mantener a sus dos hijos y a su mamá

Ellos se arriesgaron y cruzaron las fronteras. Pero hay otros que migran, o se desplazan internamente sorteando las mismas causas.

El Observatorio de Desplazamiento Interno (IDMC, por sus siglas en inglés) presentó en 2021 una cifra récord: 60 millones de desplazados internos en todo el mundo. Este número solo incluye a 32 mil desplazados internos en Venezuela, solo por desastres naturales.

Hay quienes se movilizan por las fallas de los servicios públicos, por la escasez de gasolina, por la falta de trabajo, por la violencia que imponen las bandas armadas y los grupos irregulares. Pero de eso no hay registros.

Como Hilda Camperos, quien se vino con su hija de Cumaná, región oriental sumida en la pobreza, donde se ha acentuado la desigualdad, donde hay pueblos cada vez más desolados y una institucionalidad tanto educativa como gremial cada vez más resquebrajada, sin contar que la condición costero-fronteriza ha sido aprovechada para el comercio ilegal no solo de productos, sino de personas.

Ella se trasladó a, pues allá no conseguía trabajo, sufría constantemente por las fallas de luz y de agua y su hija no estaba yendo a la escuela.

https://wwu7w.lavidadenos.com/losdesplazados/desplazados/

Independientemente de los motivos que obligan a las personas a desplazarse, los migrantes y las personas desplazadas se encuentran entre los grupos más vulnerables y marginalizados de la sociedad y, con frecuencia, están expuestos a abuso y explotación.

Tienen limitado acceso a servicios esenciales, incluyendo el cuidado de la salud, y deben enfrentar agresiones xenófobas y estigmatización inducidos por la difusión de información errónea.

Además, muchos trabajadores migrantes tienen trabajos temporales, informales o sin protección, lo cual los expone a un mayor riesgo de inseguridad, despidos, y pobres condiciones laborales.

Debido a la persistente falta de vías migratorias seguras y regulares, millones de personas siguen emprendiendo viajes peligrosos año tras año. Desde 2014, más de 50.000 migrantes han perdido la vida en rutas migratorias en todo el mundo.

En el 2021 se ha presentado un aumento de ciudadanos venezolanos que cruzan la frontera entre Colombia y Panamá con la esperanza de llegar a Estados Unidos. El flujo más alto se registró en agosto, con 568 personas del vecino país.

Nueve niños y adolescentes migrantes venezolanos en tránsito han muerto en las Américas entre enero y octubre de 2022. La edad promedio de las víctimas es de siete años y medio, siendo el niño Yaelvys Santoyo el menor, con 16 meses de edad. Recibió un disparo de un funcionario de la Guardia Costera de Trinidad y Tobago en medio de la oscuridad que camuflaba la lancha en la que su madre intentaba llegar a la isla, junto con su otra hija de dos años, quien, afortunadamente, salió ilesa.

https://talcualdigital.com/el-darien-se-traga-a-los-ninos-venezolanos-mientras-aumenta-el-subregistro-de-muertes/

El proyecto de Migrantes desaparecidos de la Organización Internacional de Migrantes (OIM) reporta 32 venezolanos fallecidos en la selva del Darién, 10 de ellos menores de edad.

El otro lado de la moneda

Pese a esta emergencia, los migrantes han demostrado ser fuente de prosperidad, innovación y desarrollo sostenible para los países de origen, de tránsito y de acogida.

Sus contribuciones financieras a través de las remesas ofrecen una cuerda salvavidas para las familias y estimulan los mercados locales, en especial los de países que cuentan con ingresos bajos y medios, como Venezuela.

Su rol en el mercado laboral sigue siendo muy valioso, tal como se evidenció en la primera línea de la respuesta a la pandemia de la COVID-19. Sus conocimientos, sus redes, y sus capacidades han contribuido en gran medida al desarrollo de comunidades resilientes.

En dónde estamos parados

Este 18 de diciembre, cuando se conmemora el Día Internacional del Migrante, la OIM expresa que fortalecer las contribuciones de los migrantes al desarrollo sostenible requiere de esfuerzos colectivos para mejorar la gobernanza de la migración y para abordar los desafíos que los migrantes enfrentan.

Y recalca que el Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular (GCM) ofrece la oportunidad y la orientación necesaria para actualizar la movilidad humana y aprovechar las oportunidades que la misma presenta.

https://www.iom.int/es/migracion-desarrollo-sostenible-y-la-agenda-2030

En el caso venezolano, aunque los países y las comunidades de acogida en la región tienen el compromiso de ayudar a los connacionales y les han dado acogida, la presión para ellos se incrementa.

Algunos países han dado inicio a procesos de regularización a gran escala para garantizar que las personas refugiadas y migrantes tengan acceso a servicios y derechos; otros iniciaron caminos de deportaciones y a lo interno del país hay una opacidad informativa, no se atiende con políticas públicas la problemática y se restringen recursos a las regiones para su desarrollo, situación que favorece la migración fuera de las fronteras y la interna.

18 de diciembre de 2022