Sinergia, Odevida y La Vida de Nos presentan proyecto para proteger el liderazgo indígena y el ambiente

Es una experiencia inédita que procurará un intercambio cultural y trabajará para fortalecer alianzas entre las comunidades indígenas 

Bajo la promesa de “No dejar a nadie atrás”, la Agenda 2030 de las Naciones Unidas incluye metas a favor de los pueblos indígenas, que están vinculadas al respeto de sus derechos humanos y de los protocolos existentes para brindarles protección especial.

Con ese mandato la organización civil Sinergia, la red Odevida y el portal digital La Vida de Nos, presentaron este 24 de noviembre, ante representantes de las comunidades indígenas de los estados Bolívar, Zulia y Amazonas, un proyecto para fortalecer el liderazgo indígena, los derechos humanos y proteger el ambiente.

Tejiendo redes

En este encuentro, Raúl Cubas, de la red Odevida, el observatorio para la Defensa y la Vida,  destacó que el proyecto (que encabeza Sinergia) es una experiencia inédita que procurará un intercambio cultural y trabajará para fortalecer el Observatorio de Derechos Humanos y Ambientales; brindará protección a líderes/as indígenas que se vean obligados a abandonar sus comunidades por razones de seguridad; capacitará a las organizaciones ambientalistas indígenas en el conocimiento de los instrumentos internacionales de protección a derechos humanos, con énfasis en los mecanismos de documentación, denuncia y difusión de las violaciones de derechos humanos.

Pero, además, potenciará el alcance comunicacional, a través de una narrativa de derechos humanos, de las experiencias de líderes/as y grupos organizados indígenas y ambientales, para la concientización nacional e internacional de sus problemas en Venezuela.

Alejandro Álvarez, director de Clima 21, hizo un diagnóstico de la situación y habló de la alta tasa de deforestación que tiene Venezuela: la más alta de la región.

Destacó que la expansión de la minería predadora ha generado un impacto profundo sobre los pueblos indígenas, sus derechos y su relación con su territorio.

Álvarez en su intervención hizo mención especial al acuerdo de Escazú, el primer tratado ambiental de América Latina y el Caribe, que entró en vigor el 22 de abril de 2021 y que Venezuela no ha suscrito. “Desde hace 11 años el país no tiene una política de cambio climático”.

En este encuentro, guiado por Soliria Menegatti, gerente de Proyectos de Sinergia, también participó Luis Bello, abogado de la Oficina de Derechos Humanos del Vicariato Apostólico de Puerto Ayacucho, integrantes de la Fundación Paz y Reconciliación de Colombia.

En Venezuela, organizaciones no gubernamentales como Kapé Kapé han documentado violaciones sistemáticas a los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales de las poblaciones indígenas, que principalmente se manifiestan en bajos ingresos, crisis alimentaria, deserción escolar, precariedad sanitaria, migración forzada, pérdida de tierras ancestrales y vulnerabilidad ante negocios ilícitos y grupos violentos.

24 de noviembre de 2022

 

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