Sinergia: “Debemos preservar el espacio autónomo y propio de la sociedad civil”

Las organizaciones de la sociedad civil venezolana nuevamente se unieron  en rechazo a la pretensión del gobierno de controlar y coartar el accionar de las ONGs. Recientemente 500 organizaciones y 250 personas manifestaron, a través de un comunicado, el rechazo ante la pretensión de aprobar el proyecto de Ley de Cooperación Internacional.

El proyecto de la Ley de Cooperación Internacional que es discutido en la Asamblea Nacional elegida en el 2020, y aprobado en primera discusión, pretende cercar y limitar la actuación de organizaciones autónomas de la sociedad civil, organizaciones conformadas por ciudadanos que deciden agruparse para trabajar en distintos campos, actividades o acciones con el fin de proporcionar mejor calidad de vida a sectores vulnerables o en la defensa de derechos humanos, o para prestar ayuda en medio de la Emergencia Humanitaria Compleja que atraviesa el país.

Deborah Van Berkel, presidenta de SINERGIA,  señaló que esta ley no  solo afecta a las ONGs sino a todos los sectores de la sociedad. “En este momento nuestra tarea no solo es alertar sobre la posible aprobación de la ley, sino hacer del conocimiento de muchos actores de las propuestas que desde las organizaciones de la sociedad civil se han construído para el bien del país. Al igual que planteamos a las instancias del Estado, del poder, la necesidad de no continuar por el camino de aprobar , no solo esta ley, sino distintos instrumentos que limiten la participación ciudadana como la Providencia 002”.

“Este es  un proyecto de ley que en lugar de facilitar la cooperación,  pretende fiscalizar y coartar la acción de cooperación que puede tener cualquier organización de la sociedad civil. Esta ley no normaría la acción del Estado sino de las organizaciones civiles en sus  procesos normales de solidaridad. Es decir los proyectos de apoyo en asistencia humanitaria,  por ejemplo para combatir la desnutrición, en apoyo a las personas con cáncer, a las mujeres que requieren atención médica, todo ese trabajo que se hace en la mayoría de los casos  con el aporte de organizaciones internacionales y nacionales va a ser limitado y coartado de aprobarse esta ley”, resaltó la presidenta de Sinergia.

Dentro del proyecto de ley hay un artículo que preocupa particularmente a las ongs debido a que  se refiere a la eliminación de las organizaciones. Establece dicho artículo lo siguiente: Serán sometidas a evaluación a los fines de su prohibición, suspensión, restricción o eliminación definitiva todas aquellas organizaciones no gubernamentales, fundaciones o asociaciones sin fines de lucro, públicas o privadas, que realicen actividades de cooperación internacional en el territorio de la República Bolivariana de Venezuela que, de manera directa o indirecta, promuevan o participen con otras asociaciones, organizaciones, gobiernos u organismos internacionales, en la aplicación de medidas coercitivas unilaterales contra la República.

“Es decir que para el gobierno  toda organización que pueda apoyar alguna sanción al país puede ser sujeta de su eliminación absoluta”. Van Berkel alerta sobre este artículo en particular  y recalca que los ciudadanos “debemos preservar el espacio autónomo y propio de la sociedad civil.  Debemos interactuar con los actores políticos, pero cada uno en su espacio, cada una en su dinámica y con respeto por el otro. Debemos exigir el respeto y la posibilidad de actuar  en lo público sin instrumentos legales que limiten o restrinjan la participación ciudadana o el derecho a asociarse libremente, derechos que estan consagrados en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela”

 

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