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Sinergia: La participación ciudadana es vital para los cambios que tenemos que hacer como país

Caracas, 02/07/2018.- La red de organizaciones de la sociedad civil SINERGIA presentó ante organizaciones civiles de distintas regiones del país el estudio ”Aproximación a la Participación Ciudadana, un estudio cualitativo” elaborado durante el mes de abril y cuyo fin es conocer cómo se ejerce la participación y la asociación hoy en Venezuela.

En días pasados se desarrolló una mesa de análisis con las participación de representantes de distintas organizaciones de la sociedad civil venezolana y donde Deborah Van Berkel, presidenta de Sinergia, puso sobre la mesa la inquietud principal de este estudio: ¿cómo se está garantizando el derecho a la participación en la Venezuela de hoy?

“Para quienes defendemos el derecho a la participación, era importante determinar si realmente es posible que los venezolanos participen, incidan, cambien la realidad de su comunidad; enfrenten problemas de los servicios públicos y consigan manejar los problemas de la alimentación, de medicina  y hacer reclamos públicos. ¿Cómo se están dando estos procesos en Venezuela y cómo los ciudadanos están haciendo valer sus derechos y su deseo de participar?, porque la participación no solo es un derecho, sino es vital para los cambios que tenemos que hacer como país.”

Una preocupación de los presentes fue cómo enfrentar esta realidad en el marco de un gobierno autoritario. Ante ello el estudio arrojó que desde el Estado se intentan crear supuestos mecanismos de participación que realmente son de sometimiento en el sentido que cubren o siguen una línea oficial y no una iniciativa propia para resolver los problemas.

Se observaron prácticas no deseables en opinión de los analistas, porque se evidencia que hay familias que se toman el consejo comunal para sí y sus propios intereses. “Esa visión de usar el mecanismo de clan o de mafia para manejar los bienes públicos está comenzando a copar todos los espacios, desde el alto gobierno hasta los comunitarios,  y ese es un espacio de lucha para las organizaciones ciudadanas porque no es un valor democrático de la actuación en lo público”, señaló Van Berkel

Un ejemplo de lo que está sucediendo en cuanto a participación es lo que ocurre por la falta de agua. ¿Cómo los vecinos pueden hacer posible que el agua llegue a la comunidades cuando protestan y no se logra nada?. “¿O cuando se protesta y los consejos comunales son los que disuaden o amenazan a los ciudadanos para que se detenga la protesta, aún cuando ellos son miembros de la misma comunidad y padecen al igual que el resto la escasez de agua?.  Estas situaciones se dan en la Venezuela de hoy, entonces ¿cómo desde las organizaciones podemos promover la participación, ser parte en las decisiones o en los asuntos públicos, como un derecho, como iniciativa propia?”.

Van Berkel manifiesta que esta “es una situación de cambio a como los ciudadanos entendían los procesos de participación. Ahora están circunscritos a actividades muy concretas, muy pequeñas dentro de sus propias comunidades y es muy difícil unir esas protestas para una visión de cambio en Venezuela.”

En el estudio ”Aproximación a la Participación Ciudadana, un estudio cualitativo” se conoció que las personas se inhiben porque consideran que, aunque pudiesen participar haciendo protestas, estas no llegan a ningún lado. Sin embargo, Deborah Van Berkel señaló que las personas descubrieron que hay posibilidad de hacer cambios desde la propia iniciativa comunitaria, se pueden hacer arreglos en la escuela, cambios en la forma de mostrar solidaridad. “Se puede tener iniciativa propia, mejorar nuestro espacio local, incidir en asuntos públicos nacionales sin dejar de hacer las demandas al Estado porque es un derecho. Debemos demandar la acción del Estado en función del bienestar, lo cual no quiere decir que los ciudadanos nos sentemos a esperar que eso pase , sino que debemos procurar mejorar nuestras condiciones familiares, comunitarias y de país”.

Otro de los puntos que se evidenció en el informe es que la participación se está quedando en los espacios locales y muchas veces sólo en términos de las familias. Se está perdiendo esa visión de conjunto, de país, donde la solidaridad está tomando un papel muy importante debido a la crisis que se atraviesa en Venezuela.

Deborah Van Berkel hace hincapié en que “es importante la formación de líderes, la posibilidad de construir alianzas, crear más redes sociales, que no son redes digitales, sino redes humanas, trabajar uno con el otro en pro del bien común. Encontrarse, respetarse e incluirse. Se trata de luchar contra la discriminación por la bolsa de comida, por el acceso a las pocas medicinas que aún se encuentran en el país, por  tener un puesto de trabajo si no estás con el gobierno. Eso va contra los postulados de los valores democráticos  y el poder tener una convivencia de inclusión en Venezuela”.

Finalmente la presidenta de Sinergia señaló que “El reto es resolver cómo trabajar en unidad para lograr un cambio que permita que la participación sea el vehículo para responsabilizarnos como ciudadanos del país que tenemos y de las transformaciones que tenemos por hacer.”