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Rigoberto Rivera: El emprendedurismo y el desarrollo agrícola

acampesinaAgosto de 2016
El emprendedurismo es la “capacidad y determinación para desarrollar, organizar y manejar una aventura de negocios aceptando sus muchos riesgos con el propósito de obtener una ganancia. En economía el emprendedurismo combina trabajo, recursos naturales y capital para obtener una ganancia. El espíritu del emprendedor se caracteriza por la innovación y la capacidad de tomar riesgos, así como por la constancia y voluntad de lograr la meta establecida, y estos elementos son una parte esencial de la habilidad de las naciones para tener éxito en un siempre dinámica y cambiante ambiente de negocios global”.

No obstante, no todas las personas tienen la capacidad de ser emprendedores, ya que se trata de condiciones muy personales. Al igual quehay niveles de capacidad en todas las actividades, ya que no todas las personas pueden ser músicos o deportistas de élite, que depende tanto de condiciones heredadas como del trabajo que se realiza para aprovechar dichas capacidades, igualmente el emprendedor es una condición personal, que muchas personas tienen, pero no todas, y la capacidad de ser emprendedor depende de la voluntad y perseverancia, así como continuar a pesar de fracasos parciales, en fin, emprendedurismo es la capacidad de levantarse y emprender una y otra el negocio hasta lograr el objetivo.

En la historia del desarrollo en general, y del desarrollo rural, en particular ha habido muchas iniciativas de desarrollo, tales como reforma agraria, programas de créditos, programas de capacitación y apoyo técnico, pero la mayoría tuvo un éxito parcial y, más bien, reducido comparado con las propuestas iniciales. La razón de este éxito parcial es que todos estos programas, dirigidos a los pobres, o más pobres en algunos casos, esperaban que cada beneficiario de los programas se convirtiera en un emprendedor, que asimila la tecnología, y produjera los alimentos que el país necesitaba. Es decir, que a pequeña escala
reemplazara la capacidad empresarial de los grandes productores.

¿Cuál es la razón probable de esta falta de éxito? La razón es que estos programas no entendieron que el emprendedurismo no es común e igual a todas las personas, sino que sólo unos pocos pueden llegar a ser emprendedores y lograr sus objetivos. Nuestra experiencia de trabajo en campo indica que, en comunidades de agricultores familiares, hay una familia entre diez, a veces dos entre diez, que son claramente emprendedores. Son personas que, con las mismas condiciones de acceso a los recursos de tierra, capital y tecnología, se distinguen de los demás porque logran consolidar pequeños negocios.

Hemos identificado dos estrategias de emprendedurismo en el sector de la agricultura familiar. Los que se especializan y dedican todo su tiempo a la actividad, porque han elegidos actividades muy demandantes, como la ganadería de leche, por ejemplo, que requiere estar todos los días en la ordeña. Hay otras formas de emprendedurismo menos demandantes, con ocupaciones más diversificadas, como la agricultura intensiva, que requiere de un tiempo determinado y luego un descanso.

Los demás miembros de las comunidades generalmente carecen de las capacidades de emprendedurismo y optan por estrategias con menos exigencias, como ser obreros
asalariados. En la literatura generalmente se identifica trabajo asalariado como algo negativo, como caer muy bajo en la escala social, y por tanto los asalariados son más bien víctimas de la sociedad. Esta visión es errónea ya que, al mismo tiempo que se glorifica al pequeño empresario, se victimiza al asalariado, cuando en realidad son dos actores tan importantes el uno como el otro, ya que sin el concurso de ambos no hay desarrollo económico y social. Lo importante es que el salario sea adecuado y las condiciones de trabajo de acuerdo a normas socialmente aceptables.

Los emprendedores tienen las características de los revolucionarios sociales, no para protestar o pedir justicia solamente, sino para cambiar el mundo en base al trabajo y nuevas ideas. Jenny Ta[2], fundador y CEO de la plataforma de comercio social “Sqeeqee”, dice que los “emprendedores exitosos típicamente son confiados y muy motivados. Ellos son tenaces, pero entienden sus limitaciones. En vez de seguir el statu quo establecidos ellos tienen una sana falta de respecto por las reglas establecidas y a menudo proponen y hacen cosas que los demás no tienen el coraje de hacerlas. Ellos tienen también la capacidad de
fallar y comenzar de nuevo, usando las lecciones que han aprendido para crear algo nuevo y mejorado”.

Por otra parte, en la medida que mejora la educación, la capacidad empresarial de una sociedad aumenta, por la simple razón que hay más personas que son capaces de diseñar un proyecto, obtener los recursos, y emprender una actividad de negocios, cada uno de acuerdo a sus estrategias y capacidades personales. Las mejores comunicaciones y transporte, así como acceso a información de mercado ayuda. El mejor conocimiento del entorno es un factor fundamental. Así, personas que hace un par de generaciones no exhibían capacidad empresarial, actualmente el ambiente social y económico más diverso y dinámico posibilita que tales capacidades de emprendedurismo encuentran canales de realización. Lo mismo se puede decir del arte y el deporte. De esta forma, en las comunidades de agricultores familiares, esperanzadamente, en el futuro cercano, podamos encontrar no solo uno o dos emprendedores entre diez familias, sino tres o cuatro, ojalá cinco.