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Intelectuales y activistas: Detener el ecocidio minero en la cuenca del Orinoco es urgente. Un exhorto al Gobierno Nacional

Desde mediados de febrero de este año, en el marco de la llamada Agenda Económica Bolivariana y la activación de los “Motores Productivos”, el gobierno nacional ha decidido poner definitivamente en marcha la megaminería en Venezuela, a una escala nunca antes vista.

Uno de los proyectos bandera de esta nueva expansión del extractivismo es el Arco Minero del Orinoco, anunciándose con orgullo un proyecto que implica la apertura a unas 150 compañías internacionales, de un vasto territorio de más de 111.000 kms2, el doble de la superficie correspondiente a la Faja Petrolífera del Orinoco y con una extensión equivalente a todo el territorio de Cuba o de Bulgaria.

Bajo acuerdos muy flexibles y favorables para las compañías transnacionales, y basado en la liberalización y desregulación de zonas completas contempladas como “Zonas Estratégicas de Desarrollo Nacional”, se está impulsando la megaminería a cielo abierto de oro, diamantes, coltán, entre otros, en una zona caracterizada por un delicado equilibrio ecológico, de gran importancia para el desempeño integral de la vida en el país.

La minería a cielo abierto y el uso de cianuro que ella supone han sido prohibidas en varios países y regiones del mundo, dado que es una de las actividades industriales más agresivas y letales, en términos ambientales, sociales y culturales. Eso lo ha reconocido el propio Ministerio del Ambiente venezolano cuando se le revocó la concesión a la minera canadiense Gold Reserve Inc. en el año 2009. EN LOS ANTECEDENTES DE ESTE TIPO DE EXPLOTACIONES NO FIGURAN CASOS EN LOS QUE NO SE HAYAN CAUSADO SEVEROS DAÑOS SOCIOAMBIENTALES IRREVERSIBLES. NO EXISTE LA MEGAMINERÍA “AMIGABLE CON EL AMBIENTE”.

La enorme remoción de la capa superficial de tierra que provoca esta minería, amenaza con una severa depredación de importantes y delicadas áreas naturales, como por ejemplo las Reservas Forestales del Imataca o del Caura. Las cantidades de agua dulce usadas para obtener solo un gramo de oro superan con creces a otras actividades industriales y agroindustriales. Son conocidos los crecientes problemas de contaminación y acceso al agua de la región norte de Venezuela, que junto a la creciente situación de inestabilidad climática y vulnerabilidad energética, como la que atraviesa la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar en estos momentos, se verían agravados por el incremento de la minería.

El Arco Minero, cuyos impactos se sumarían a los del proyecto de la Faja Petrolífera del Orinoco, se desarrollaría en el medio de la cuenca hidrográfica más importante del país, amenazando con secar en una gran proporción y contaminar aún más fuentes de agua vitales para el sostenimiento del ecosistema y la vida humana.

De llevarse a cabo lo acordado por el gobierno para el Arco Minero, varios pueblos indígenas se verían seriamente vulnerados. En la actualidad, los ye´kuana y sanemá en la cuenca del río Caura, o los warao en el Delta del Orinoco, por mencionar sólo algunos, padecen los efectos de la contaminación con mercurio, enfermedades y agresiones por parte de diversos actores, producto de la minería ilegal. También se ven afectados los e’ñepa, kari’ña, pemón, mapoyo, wotjüja, y yabarana entre otros. Una escala mayor de actividad minera podría generar la destrucción de sus bases materiales de vida, su desarraigo, la violación de sus derechos humanos y, en última instancia, su desaparición. Por ello consideramos la necesidad de difundir un alerta al respecto.

La vida en Venezuela, incluso en las ciudades, es posible gracias a sus fuentes de agua, a sus ciclos hídricos, a su biodiversidad y a su complejo y delicado entramado ecológico. La enorme devastación ambiental que conlleva el proyecto del Arco Minero del Orinoco tendría un impacto tremendo sobre ella.

La imposición de este enorme sacrificio sobre la vida social y natural se plantea en nombre de la “estabilización económica”, el “desarrollo” y la “diversificación” de la economía. Sin embargo, este proyecto refuerza el carácter rentista y extractivista de la economía venezolana, incrementando sus niveles de dependencia y vulnerabilidad, nuestra sumisión al capital foráneo, y alejándonos de la construcción de un modelo de economía sostenible, inclusivo y centrado en la vida.

Esta declaración es un llamado de atención y una convocatoria ante el peligro que se cierne sobre nuestro país derivado de los planes de expansión minera. Estamos ante una oleada sin precedentes de mercantilización de la naturaleza. NOS MANIFESTAMOS EN CONTRA DE ESTE PROYECTO ECOCIDA Y ETNOCIDA.

Adherimos a lo ya expresado por algunas personalidades y organizaciones populares en el sentido de realizar todas las acciones conducentes a la INTRODUCCIÓN DE UN RECURSO DE AMPARO PARA DETENER ESTE PROCESO DE ACTIVACIÓN DEL ARCO MINERO DEL ORINOCO. Exhortamos a la demarcación de tierras de todos los pueblos indígenas del país, como lo consagra la constitución, y clamamos por el respeto de las figuras existentes de protección de áreas naturales en las cuales se ESTABLECE UNA PROHIBICIÓN PERMANENTE DE LA MINERIA.

Exigimos a las autoridades que se saquen a la luz pública los contenidos de los convenios mineros firmados o por firmar.

Apoyamos y exhortamos a la difusión y despliegue de una campaña de información a toda la población venezolana para que esta conozca las particularidades, riesgos y consecuencias de la megaminería.

Invitamos a la organización y movilización de la ciudadanía en torno a las exigencias y compromisos de participación democrática y protagonismo que deben acompañar la construcción de consensos sociales sobre las conveniencias y/o inconveniencias de la opción minera.

Apoyamos la promoción de un Foro Nacional sobre minería y nos manifestamos a favor de la multiplicación y difusión de amplios debates sobre el modelo de sociedad que queremos, así como la sistematización de propuestas y alternativas que existen, y que están vinculadas a políticas públicas de estímulo a la agricultura en diversas escalas, usos diferentes de las reservas naturales, como el turismo sustentable, proyectos de energías sostenibles, o una nueva arquitectura de distribución de las rentas que reconozca la diversidad cultural y que tenga un sentido de justicia social y ambiental, entre varias propuestas más.

La defensa de la vida y el ambiente son una obligación de Estado, y es un derecho y un deber de todas y todos los venezolanos, consagrado en la Constitución de la República (arts. 127, 128 y 129).

Decimos ¡NO AL ARCO MINERO!

¡SI A LA VIDA, NO A LA MINERÍA!

¡EL AGUA VALE MÁS QUE EL ORO!

Si ud. quiere suscribir esta declaración, envíe su nombre (y si desea, alguna adscripción social o institucional) al correo electrónico:aguasiorono@gmail.com

Primeras firmas Nacionales

Dr. Esteban Emilio Mosonyi, Rector de la Universidad Nacional Experimental Indígena del Tauca
Ana Elisa Osorio, Ex Ministra del Ambiente
Edgardo Lander, Universidad Central de Venezuela
Lusbi Portillo, Sociedad Homo et Natura
Francisco Javier Velasco, antropólogo y ecólogo social
Víctor Álvarez, Premio Nacional de Ciencia
Santiago Arconada Rodríguez, Universidad Nacional Experimental Indígena del Tauca
Emiliano Teran Mantovani, Universidad Central de Venezuela, ICTA-UAB
Lenin Cardozo, Fundación Azul Ambientalistas
Ronny Velásquez, antropólogo/ Universidad Central de Venezuela
Atenea Jiménez, Red Nacional de Comuneros y Comuneras
Nelson Muñoz, Frente de Resistencia Ecológica del Zulia (FREZ)
Marea Socialista
Alejandro López González, Centro Socio-Economico del Petroleo y Energías Alternativas, Universidad del Zulia.
Paulino Nuñez, CADTM-AYMA
Humberto Márquez, periodista
Antulio Rosales, University of Waterloo
Carlos Carcione, coordinador del equipo de investigación de Marea Socialista
José Angel Quintero Weir, Wainjirawa
Simón Rendón, Coordinador del Centro Ecológico Social “Bolívar en Martí”
Douglas Bravo
Oly Millán Campos, Plataforma para la Auditoria Pública y Ciudadana
Tariana Salazar, Instituto de Estudios Avanzados / Red Nacional de Comuneros
Asamblea de Militantes
María Suárez Luque, Fundación Temendauí de la Amazonía Venezolana
Aquarela del Sol Padilla, escritora/documentalista
Rafael Uzcátegui, Provea
Nicanor Alejandro Cifuentes Gil, Biólogo Universidad Bolivariana de Venezuela / Frente de Resistencia Ecológica del Estado Zulia
Valentina Álvarez Fabro, artista plástica
Liliana Buitrago Arévalo, Investigadora y activista social
María Centeno, arquitecta/artista visual
Marianela Yánez Ontiveros, periodista
Manuel Izaguirre, arquitecto
Juan Carlos La Rosa, Organización Intercultural Wainjirawa, Fundación Indígena para la Educación Propia
Maritza García Larralde, artesana
Argelia Bravo Melet, artista plástica y documentalista
María Antonieta Izaguirre, psicóloga
Daniel Ramírez, urbanista USB/Asamblea de Ciclismo Urbano de Caracas
Mariana Rodríguez
Leonardo Nazoa, matemático/CENDES-UCV
Pedro Sanz, arquitecto
Alejandro Bruzual, Celarg
Ramón Casanova, Profesor investigador, UCV
Elsa Gabriela Rodríguez, socióloga
Stella Jacobs, cineasta
Carlos Bracho, Universidad Bolivariana de Venezuela
Eduardo Carrera, Grupo ambientalista WAKU
Nelson Oyarzábal, antropólogo
Dayaleth Alfonzo, Université d’Avignon – Universidad Bolivariana de Venezuela
Ana Mercedes Carvallo, esmaltista y orfebre
Beatriz M. Bermúdez Rothe, antropóloga
Elizabeth Zamora, profesora /Universidad Central de Venezuela
Indira Rodríguez, Asistente de Educación Inicial / Grupo Ambientalista Waku
Thairon Martínez, Productor nacional independiente, Guarataro Films.
Patricia Granados, Ingeniero de Producción
Isabel Alfonzo Ríos, Ingeniero en Energía y Ambiente
Beatriz Pantin
Fresia Ipinza
José Romero Losacco, Universidad Bolivariana de Venezuela
Marx Gómez, Laboratorio de Ecología Política del Centro de Estudios de la Ciencia (IVIC)
Marhylda Victoria Rivero Corona, Laboratorio de Ecología Política del Centro de Estudios de la Ciencia (IVIC)
Manuela Blanco, antropóloga y cineasta
Diana Ovalles, Periodista/Colectivo Panacuate/Las Vainas son Verdes
Cristóbal Alva, periodista/colectivo Panacuates
Marianela Tovar, historiadora Universidad Central de Venezuela
Delia Polanco, Docente-Investigadora Facultad de Agronomía, UCV
Yolanda Serres Voisin, docente investigadora
Dr. Marcos Rosa-Brussin, Profesor Titular, Jubilado de la UCV, FÍsIco Química, Petróleo y Petroquímica, y Ambiente
Nereida Carrión, Profesor Titular Jubilado de la UCV, Dra. Química analítica, investigadora en Ambiente
Gabriel Gil, Campaña Venezuela libre de Transgénicos
Gloria Iraima Mogollón Montilla, Docente investigadora Universidad Central de Venezuela, Especialidad Lingüística y Literatura
Cariaco (Colectivo Amplio para la Retoma e Investigación de la Agricultura Campesina y Originaria)
Daniel Gil Rosado, músico
Dra. Tibisay Pérez, Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC)
León Moraria, Escritor/Vanguardia Antiminera
Jorge Ernesto Rodríguez Rojas, Profesor Titular, Facultad de Ciencias y Tecnología, Universidad de Carabobo
Pedro Ortega Osuna, Dr. en Química
Leonor Fernández, PDVSA GAS
Enrique Rey Torres, sociólogo/CELARG
Tania Abreu Petkoff, Colectivo EcologArte
Elías Capriles, Profesor jubilado de filosofía, Universidad de los Andes (ULA)
Francisco Javier Ruíz Marfil, Centro de Estudios de las Transformaciones Sociales, Ciencia y Conocimientos del IVIC
Francia Medina, Antropóloga, Escuela de Antropología, Universidad Central de Venezuela
Livia Vargas-González, profesora universitaria Sociología-UCV.
Rongny Sotillo, comunicador visual
José Luis Revete, educador
Vladimir Aguilar Castro, Universidad de Los Andes, Grupo de Trabajo sobre Asuntos Indígenas (GTAI)
María Victoria Canino, Socióloga, Laboratorio de Ecología Política del Centro de Estudios de la Ciencia (IVIC)
Nayralda Lobo, Comunicadora Social, Laboratorio de Ecología Política del Centro de Estudios de la Ciencia (IVIC)
Vera Sanoja Zerpa, Socióloga, Laboratorio de Ecología Política del Centro de Estudios de la Ciencia (IVIC)
José Miguel Cruces, Biólogo (UNESR)
María Angela Petrizzo, Colectivo Comunalizar Conocimiento
Marianicer Figueroa, Colectivo Comunalizar Conocimiento
Nury León
Proyecto Génesis 2001
Alejandro Ochoa Arias, ULA
Francisco Tiapa Blanco, ULA
Pedro Rivas, ULA
Lourdes Contreras Dávila, Universidad Politécnica Territorial de Mérida Kleber Ramírez (UPTMKR)
Myriam Anzola
Dania Roa
Colectivo Kinkalla Visual
Darwin Suarez Bustamante, Sociólogo
Maria de los Angeles Querales, Publicista
Ángela Rodríguez Torres, OJOS ILEGALES Audiovisuales
Francisco Elias Prada, OJOS ILEGALES Audiovisuales
Francisco Issa, Colectivo La Mancha
Oscar Sotillo, Colectivo La Mancha
Janette Rodríguez, Colectivo La Mancha
Dayana Lopez Villalobos, Colectivo La Mancha
Gastón Fortis, Colectivo La Mancha
César Santana, Colectivo La Mancha
Jouseline Rodríguez, Colectivo La Mancha
Leila Medina, Colectivo La Mancha
Roger Altuve, Colectivo La Mancha
Luis Méndez, Colectivo La Mancha
Sandra Velásquez, Colectivo La Mancha
Magda Meneses, Colectivo La Mancha
Luisa Herrera, Colectivo La Mancha
Petra Meneses, Colectivo La Mancha
Yakeline Rodríguez, Colectivo La Mancha
Juan Carlos Sotillo, Colectivo La Mancha
Michael Urbina, Colectivo La Mancha
Luis Ruiz, Colectivo La Mancha
Moises Mirele, Colectivo La Mancha
Oscar Fernández, Colectivo La Mancha
Pablo Zapata, artista audiovisual
Maria Daniela Torres
Gloria A. Monasterios, Profesora-investigadora UCV y Colegio Universitario de Caracas
Jessica Luna, Estudiante, UCV/UBV
Natasha García Riveiro, Docente de la UNEARTE
Carmen Helena Parés Urdaneta, Fundación OGA
Carmelo Antonio Raydan Ríos, Docente del PFG de Comunicación Social de la UBV
Osvaldo Enrique Peñaloza Acuña, Colectivo Cumbe/UBV
Jenny Gabriela Farías Suárez, Comunicador Social, LUZ/UBV
Beatriz Pestana Osuna, artista gráfica

Publicado por Provea