Feliciano Reyna : La situación de la salud en Venezuela es crítica

frgFeliciano Reyna, activista social venezolano de visita en Chile, advierte sobre la grave crisis que vive el país sudamericano y el severo deterioro de su sistema de salud.
Desde el lunes pasado los venezolanos que necesitan comprar medicamentos para enfermedades crónicas deben registrarse en el Sistema Integrado de Acceso a los Medicamentos (Simed). Una medida que busca enfrentar la escasez de medicamentos que existe en el país y que se suma a otras restricciones impuestas en Venezuela debido a los serios problemas de abastecimiento. El hecho, sin embargo, da cuenta de otro problema aún más grave: la severa crisis de todo el sistema de salud. Según Feliciano Reyna, fundador hace 20 años de Acción Solidaria -una organización creada para apoyar la lucha contra el VIH- todo el aparato de salud del país ha venido deteriorándose en los últimos años y hoy se encuentra en un estado crítico.

“Hay casos de personas a las que debido a la falta de stent -que permite sanar la parte baja de la pierna cuando se ha tenido un accidente- les han tenido que amputar la pierna”, señala Reyna quien estuvo esta semana en Chile, participando en un encuentro organizado por Comunidad de Democracias, una grupo intergubernamental que promueve espacios de diálogo para la sociedad civil, y al que asistió el Relator de Naciones Unidas para la Libertad de Asociación. El activista venezolano, que ha sido un firme promotor de las organizaciones civiles en su país, advierte en esta entrevista con La Tercera sobre las graves restricciones que enfrentan esos grupos en Venezuela y no descarta que el ambiente de descontento e inconformidad pueda derivar en un estallido social.

¿Cuáles son las principales restricciones que enfrentan las organizaciones civiles en Venezuela?

Las prácticas, que son parte de lo que hemos llamado el ciclo de restricción de la sociedad civil, empiezan por un discurso que va estigmatizando a las organizaciones y las considera como parte de una conspiración no sólo regional sino, en muchos casos, global contra el Estado venezolano, por supuesto pagadas por el Imperio. De lo que se trata es de descalificar a fuentes legítimas de financiamiento. Eso después se va traduciendo, por ejemplo, en programas de televisión. En este momento hay uno conducido por el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, Con el Mazo dando, desde el cual ha ido contribuyendo a esta campaña estigmatizante,  criminalizante del trabajo de las organizaciones civiles.

Usted lleva años trabajando en el tema de salud. ¿Cuál es el panorama en Venezuela, considerando la restricción a la venta de medicamentos?

La situación es crítica. Si bien la Constitución de 1999 establecía la creación de un sistema público nacional de salud, nuestro sistema de salud sigue completamente fragmentado. Lo que ha pasado es que en lugar de ir fortaleciéndose la salud pública, el propio Estado ha llegado a crear mecanismos para transferir a cerca de 8 millones de personas del sistema público al sistema privado, a través de la seguridad privada. Todo ello ha pasado mientras vemos el sistema de salud público deteriorarse. Por ejemplo, hay fallas en electricidad, en agua, hay filtraciones de aguas negras, salas cerradas. A ello se suman fallas en la distribución de medicinas. Apenas la semana pasada me reuní con una organización de padres y madres de jóvenes con esquizofrenia y una de las madres me decía que su hija tuvo que volver a ser recluida pese a que venía muy bien, por la falta de su medicamento. Llevamos cinco Ministros de Salud en dos años.

¿El problema de abastecimiento es general o se limita sólo a la salud pública?

En este momento tenemos algunas situaciones generalizadas. Productos para hipertensión, medicamentos para esquizofrenia, anticonvulsionantes. Incluso tuvimos problemas para conseguir paracetamol en el país. Hay áreas específicas donde la falta es seria.

Los problemas de abastecimiento van más allá del tema de la salud. ¿Hasta donde cree que puede llegar la situación?

Si se mantiene la idea del gobierno de no admitir las fallas que han habido, el tema de la corrupción, el desvío de recursos cuantiosos del estado hacia manos privadas y de no ir acordando con distintos sectores la manera de solventar la situación, pues bueno creo que no va a haber una solución en un plazo mediano y estaríamos en una situación de crisis en varias áreas, pero en salud de todas maneras.

¿Cree que existe el riesgo de un estallido social en Venezuela?

Hay demostraciones de inconformidad y descontento en distintas áreas. No son masivas, pero las hay, no han cesado. Después de la ola represiva del año pasado también hay mucho temor. No tengo manera de decir si esto va a llevar a algo mayor, pero lo que sí es seguro es que si no se escucha la voz de la gente en la calle y se sigue considerando toda voz disidente como parte de un intento de querer socavar al Estado, el daño va a seguir siendo muy elevado y, en algún momento podría producirse una situación de inconformidad mucho mayor, como fue en el Caracazo (en 1989).

Publicado por La Tercera

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