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Más sobre las burbujas de libertad . Armando Janssens

Armando Janssens

4 de enero 2014 – 00:01

Al iniciar un nueve año con la esperanza de mejoras en diferentes áreas de nuestra vida social, vale la pena seguir inventariando las burbujas de libertad que representan esperanzas de una nueva mentalidad y realidad.

Ya nos referimos anteriormente a las tan nombrados ONG de desarrollo social y promoción humana, a las organizaciones en defensa de los derechos humanos, a los diversos observatorios que brotan por todas partes y se convierten en ojos cuidadores de gran importancia. Añada a ellos las numerosas iniciativas educativas y de salud -que surgieron desde hace muchos años de inquietudes sociales y morales, muchas de ellas vinculadas a la iglesia y que desde hace muchos años enriquecen a los sectores populares. Todos ellos juntos representan varios centenares de iniciativas con sus equipos de profesionales y numerosos colaboradores, con presencia en todo el territorio nacional, muy cercano a muchas comunidades que les aprecian mucho.

Todos son expresión de la capacidad de nuestra gente y de los diversos sectores sociales de organizarse desde sí mismo – con gran autonomía Y ajeno al estado- a partir de sus sentires y convicciones. Forman un tejido social denso que entra en diálogo con el mundo económico y las entidades públicas para un trabajo mancomunado. Cualquier intento de cooptarlas ó ponerlos bajo el sombrero estatal ó empresarial es contrario a su vocación. En este sentido se llaman “organizaciones privadas de interés público”. Como todos saben, no persiguen fines de lucro, ni se afilian a partidos políticos.
Como decimos coloquialmente “ni se compran ni se venden…”. Son participativos y muy identificados con la democracia que sella su dinámica interna y externa.

¡Pero eso no es todo! Al lado de los ya nombrados siguen surgiendo permanentemente nuevas iniciativas que aseguran el mantenimiento y fortalecimiento de estos espacios autónomos, expresión y propiedad de la gente y sus comunidades. Observamos iniciativas sociales que nacen de la inquietud de gente de todos los sectores poblacionales y que con una sorprendente originalidad y fuerza se manifiestan en distintos momentos y épocas. La variedad es tan grande que es imposible de nombrarlos pero se puede constatar fácilmente.

Entre ellos hay varias de gran capacidad de acción y que han mantenido un trabajo permanente y creciente y que se convierten en referencias para mucha gente.

Lo observamos en los campos muy diversos como de la niñez con problemas de conducta, con niños y niñas excepcionales, de jóvenes que abandonaron tempranamente sus estudios, el problema creciente del embarazo precoz , de la salud femenina con su problemáticas específicas, con comunidades que sufren el riesgo de desastres naturales y capacitación en muy diferente. Y quién no conoce la red de organizaciones que atiende VIH/sida con resultados llamativos para todos.

Y últimamente numerosas iniciativas que promuevan la tolerancia y la convivencia en paz, tan necesarias entre nosotros. Un observador atento de los medios puede darse cuenta, ya que estas iniciativas llegan a darse a conocer hoy en día con mayor facilidad en la prensa y la televisión como un reconocimiento de su importancia social.

Muchas otras iniciativas son más bien de orden caritativa, lo que tiene igualmente importancia. Me llamó la atención en esta temporada de Navidad la cantidad de acciones que promueven personas y organizaciones para dar un momento de felicidad a los niños o a los sectores más necesitados. Para no hablar de las iniciativas para recaudar fondos para estas y otras obras por medio de verbenas o acciones donde se involucran mucha gente, energía y tiempo.

Todo eso es reflejo de inquietud social, deseo de compartir y la convivencia entre todos que forman parte de nuestra tradición ciudadana desde hace varias décadas. Todos juegan su papel para expresar así su propia identidad y ser dueños de esta sociedad que necesita tanto el oxígeno de estas burbujas de libertad para no ahogarse en la desesperación.

Publicado por EL NACIONAL  http://www.el-nacional.com/opinion/burbujas-libertad_0_330567117.html

Las burbujas de libertad. Armando Janssens
21 de diciembre 2013

En medio de la situación del país caracterizada por la violencia, las pugnas y las confusiones generalizadas se puede observar algunos signos llamativos que llaman a reflexión. A pesar de la permanente insistencia de las entidades gubernamentales de controlar toda la vida social y económica con todos los medios a su alcance, podemos constatar que no logran su objetivo. Parte importante de nuestra sociedad no acepta esta suplantación y sigue activo y creativo en mantener o tomar en sus propias manos iniciativas que definen su propia vida social o la de su entorno. Son los que queremos llamar, siguiendo al sociólogo francés Tourrain: las burbujas de libertad.

Estas burbujas de libertad de lo cual hablamos, son así espacios y ambientes donde la sociedad civil compuesta por el ciudadano común-normal, toma su propia iniciativa para juntos con otros crear iniciativas y organizaciones para enfrenar algún problema colectivo propio que les afecta. Pero igual o más se organizan a favor de determinados sectores necesitados de la sociedad, que por sí mismo no logran de solucionarlos y necesitan algún apoyo para tomar en propia manos sus responsabilidades. Lo llamamos tradicionalmente organizaciones de la sociedad civil y se y atienden sectores y comunidades bajo muy variados aspectos. Las redes nacionales como Sinergia y Redsoc juntos a otros a escala temática o regional les acompañan en la reflexión, formación o alguna acción pública.

Desde hace cincuenta años (algunos de más tiempo) nacieron a partir de iniciativas vinculadas a la Iglesia y de manera llamativa –diferente a otros países– de grupos empresariales, socialmente comprometidos. Pero muy rápido se unieron otros sectores, motivados por el compromiso social y se abrió una abanico de muchos “colores y sabores”, que tiñeron el paisaje según las variedades y necesidades de un país en franco crecimiento.

En este gobierno tan absorbente que ve con desconfianza iniciativas sociales que no logran de controlar, muchas de estas organizaciones deben hacer gimnasia social para sobrevivir. Hasta algunos no aguantaron y cerraron sus puertas. Todos debían reducir o reorientar sus acciones y crear nuevas modalidades para seguir realizando su misión.

Pero los últimos largos años han nacido otras iniciativas de gran impacto que cambia el perfil general de estas organizaciones. Me refiero en primer lugar a las organizaciones de derechos humanos que de manera consistente logran de mantener su presencia. Respetados por muchos, pero igualmente cuestionados por los poderes oficiales, deben navegar en aguas turbulentas. Pero logran en su mayor parte mantener una honestidad y coherencia que reconocemos con orgullo.

No menos importante es el reciente fenómeno del surgimiento de observatorios de muy variadas índoles. Como respuesta a lo aplastante del aparato público se enfocan en un determinado tema (la violencia generalizada, la transparencia pública, el mundo carcelario) y aseguran una información más cercana a la realidad que permiten a muchos otros de motivarse en la acción de controlaría social.

Juntos a muchas otras iniciativas que comentaremos en un próximo escrito, todos ellas son burbujas de libertad. Es la resistencia de la sociedad civil organizada de dejarse invadir por el omnipotente estado y asegura la oxigenación de nuestra convivencia. Es además expresión de nuestra propia dignidad como persona que desde lo más profundo de su ser como co – creador quiere aportar en la construcción de nuestra sociedad tan truncada.

Publicado por EL NACIONAL http://www.el-nacional.com/opinion/burbujas-libertad_0_322167925.html